La amenaza de que la IA elimine puestos de trabajo alimenta el miedo a la tecnología. Los niveles de inseguridad laboral y negatividad cultural derivados se relacionan con unos mayores niveles de rotación, desgaste laboral (burnout) y resistencia al cambio.
Los trabajadores con mayor autonomía son más dados a capacitarse y mejorar sus cualificaciones profesionales
El modo en que las empresas formulan el uso de la IA puede influir considerablemente en la actitud de sus trabajadores. Es más probable que los trabajadores que creen tener una mayor autonomía en sus funciones estén dispuestos a formarse para capacitarse y mejorar sus cualificaciones profesionales. También es más probable que tengan una opinión favorable si consideran que la IA es útil y fácil de usar y se les da apoyo para que aprendan las habilidades necesarias.
IA como supervisora
El uso de tecnologías de inteligencia artificial tiene un papel cada vez más relevante en la gestión del trabajo mediante plataformas, como es el caso de los repartidores de comida a domicilio y las personas que conducen vehículos de alquiler con conductor.
Los trabajadores tienen una impresión, por lo general, negativa. La falta de autonomía, las pocas perspectivas profesionales y las largas jornadas laborales son problemas habituales que ponen en riesgo la calidad de su trabajo. Sin embargo, algunos trabajadores en remoto de la gig economy mencionan la flexibilidad y la variedad como ventajas del trabajo basado en plataformas. Las plataformas pueden fomentar estas percepciones positivas reforzando la narrativa de que estos microtrabajos se parecen más ser tu propio jefe y dando a elegir el horario que prefieras, más que la idea de estar bajo el control de un algoritmo anónimo.
Para las empresas que están detrás de estas plataformas, la IA tiene una función fundamental en la infraestructura del modelo de negocio. Es posible que las enormes cantidades de datos que hay que recopilar para facilitar este tipo de trabajo promuevan las percepciones negativas del trabajador y le hagan tener una mayor sensación de vigilancia y falta de independencia.
Las implicaciones en el mercado laboral
La preocupación más apremiante para muchos trabajadores es que la IA les quite sus puestos de trabajo. Aunque esto se deba, en parte, al catastrofismo provocado por la ciencia ficción, los esfuerzos deben orientarse a identificar el tipo de tareas que sustituirán los sistemas de IA y a preparar el nivel de cualificación de los trabajadores para adaptarlos a las exigencias actuales y futuras del mercado laboral.
El impacto de la IA adopta diversas formas y depende del tipo de trabajo y de la tecnología que se implemente. Una IA que reduzca la demanda de mano de obra puede hacer que el incremento salarial sea más lento y haya un mayor desempleo. Por ahora, los datos indican que es más probable que la IA afecte negativamente a los trabajadores poco cualificados y a las mujeres. Por otro lado, las tecnologías que permitan adquirir más habilidades y mejorar las cualificaciones profesionales de los empleados pueden resultar en un mayor incremento salarial y en unas experiencias laborales más enriquecedoras.
El despliegue de la IA resulta en más demanda de trabajadores cualificados y menos de poco cualificados
En general, las empresas que despliegan tecnologías de IA presentan un ligero aumento en la demanda de trabajadores. Sin embargo, esto varía en función de los niveles de cualificación, es decir, que hay una demanda más alta de trabajadores cualificados y una demanda más baja de trabajos de cualificación baja y media.
Fuente Anna Carmella Ocampo https://dobetter.esade.edu/es/como-usar-IA-trabajo
